España, ¿un país con afición al motociclismo o a Moto GP?

Hablar de nuestro país es hacerlo sobre uno de los países con más tradición en el ámbito de las dos ruedas. Pero en Motosan nos preguntamos lo siguiente: ¿España es un país con tradición dentro del mundo del motociclismo o solo en lo que incluye al universo del Mundial de MotoGP?

Al sur del sur, hace ya bastante tiempo, aun cuando se vivían unos oscuros tiempos dictatoriales, las calles de nuestro país vieron nacer una tradición motera que ha perdurado en el tiempo. Desde carreras ‘amateur’ en calles, pasando por Grandes Premios urbanos y por la llegada de circuitos permanentes, convertidos en lugares de peregrinaje obligado por la afición, y hasta los últimos triunfos en el Mundial de Moto GP, España ha acumulado toda una historia sobre dos ruedas que ha hecho del motociclismo español  una potencia mundial. (Foto de portada: www.motogp.com)

Una historia que empezó con el Maestro, Don Ángel Nieto, y sus 12+1 títulos mundiales en 50 y 125 centímetros cúbicos, que se extendió al eterno Santi Herrero, a Ricardo Tormo, a Jorge Martínez Aspar, a Sito Pons o a Joan Garriga, que vio encumbrarse en lo más alto a Álex Crivillé, y que abrió la puerta a una verdadera generación de talentos comenzada con Jorge Lorenzo o Dani Pedrosa, elevada a la máxima potencia con Marc Márquez, y llevada a un último capítulo, por el momento, con Joan Mir.

En total, 48 coronas mundialistas son las que el motociclismo patrio ha acumulado durante estos años. Pero, ¿qué ha pasado más allá del universo tutelado por Dorna? Pues bien, España también ha acumulado unos éxitos fantásticos: los 22 campeonatos del mundo de trial de Toni Bou, los 7 de Jordi Tarrés o los 6 de Adam Raga en la misma disciplina; los 5 Rally Dakar de Marc Coma de la mano de KTM, o el mundial de Superbikes logrado por Carlos Checa en 2011 con Ducati.

Ahora bien, ¿cómo ha respondido la afición española a estos éxitos en cada una de las disciplinas? A continuación, pasamos a analizar lo que han dado de sí estos años, y hasta dónde ha llegado el seguimiento del motociclismo en nuestro país.

Dada la enorme tradición de España en el Mundial descrita anteriormente y la gran hornada de pilotos con una calidad rebosante en la actualidad, y no solo españoles, ya que no podemos olvidarnos de un mito como Valentino Rossi y de otros pilotos como Dovizioso, que están ofreciendo una tremenda igualdad, la respuesta de los seguidores españoles ha sido más que buena en términos numéricos.

A los 4 Grandes Premios con los que cuenta España, el que más con diferencia, hay que sumar las grandes cifras de asistencia, especialmente a la cita más representativa, la de Jerez, que no suele bajar de 200.000 espectadores totales en los últimos años y que llegó a una afluencia de 263.000 personas en 2009; aunque no se pueden dejar de lado las cifras de Cheste (hasta 237.000 espectadores en 2007) y Montmeló (205.350 espectadores en 2008), y en menor medida, de MotorLand Aragón (116.000 espectadores en 2010).

Además, hay que sumar las cifras de espectadores en televisión, aunque hay que incluir en este apartado un descenso radical de las audiencias por la irrupción de la modalidad de pago, vía Movistar. Mientras que las retransmisiones de Televisión Española y Telecinco eran seguidas por millones de personas, llegándose hasta a 7 en el Gran Premio de Valencia de 2015, estas cifras han disminuido hasta por debajo del millón debido a la exclusividad del pago.

Pero, pese a ello, se puede afirmar que el seguimiento del público español hacia el Mundial, medido especialmente por la afluencia a los circuitos, sigue siendo bastante bueno, llevando a la afición española a ser una de las más fieles a, por lo menos, el Mundial. Ahora, toca ir más allá…

La afición a otras competiciones, residual.

Sin embargo, el salir de MotoGP provoca un descenso bastante preocupante de seguimiento en España, que se repite en varias competiciones. Sin ir más lejos, podemos hacer referencia al campeonato siguiente en cuanto a seguimiento mundial se refiere: WSBK. El campeonato de las motos de serie celebró su primera ronda el pasado fin de semana en el circuito australiano de Phillip Island, y si comparamos las audiencias españolas con las de otros países, la diferencia es sonrojante.

En Teledeporte, unos 100.000 espectadores siguieron el desarrollo del arranque del Mundial, según los compañeros especializados de ‘Fórmula TV’: 45.000 el sábado y unos 50.000 el domingo, de forma aproximada. Mientras tanto, si nos vamos a Italia, la cifra cosechada por Mediaset Italia alcanza nada más y nada menos que 1.638.000 televidentes entre los canales Italia 2, que emitió Superpoles y carreras, e Italia 1, que se unió para las pruebas de WSBK. Así, pese a la estrategia del doble canal, lo cierto es que la afición española sale perdiendo por amplia goleada, más si tenemos en cuenta que en el país transalpino es habitual superar el millón de espectadores en cada cita. Además, si dejamos el factor televisivo a un lado y miramos a las gradas españolas, la derrota es más clara aún, ya que la falta de afluencia ha dejado a Jerez en el disparadero para salir del calendario.

Si observamos otras categorías, la tónica en España se repite: este año, TVE batió récord de audiencia con el Dakar en TDP, pero la cifra media no pasó de 283.000 fieles; por otro lado, campeonatos como el Mundial de Resistencia, el Mundial de Motocross o el Campeonato Británico de Superbikes están apartados en la televisión de pago, más concretamente en Eurosport, lo que deja su audiencia aún más por debajo.

Conclusión: seguimiento de aprobado justo.

Esta disyuntiva lleva a quien escribe a una conclusión personal, que es la siguiente: la afición española aún tiene mucho trabajo por delante. Mientras que en Moto GP la afición parece haberse asentado, por la buena salud del campeonato y por el gran nivel de los pilotos nacionales, el resto de categorías pasa sin pena ni gloria por este país. ¿La razón? Seguramente, la falta de pilotos triunfadores, por la ausencia de cultura deportiva. España es un país que sigue a estrellas, y no los deportes en los que compiten. Más allá de la tradición del Mundial de Motociclismo, las acciones se repiten: la Fórmula 1 entró a nuestras casas gracias a Fernando Alonso, la natación ha aumentado su seguimiento gracias a Mireia Belmonte y el golf se ha hecho más llamativo por la actuación de Sergio García. Por ello, la falta de estrellas con continuidad en campeonatos que no son MotoGP no posibilita su seguimiento en un territorio que se mueve en vaivenes deportivos, como veletas que se mueven hacia donde sopla el viento. Pero, repito, esta es solamente una opinión. ¿Vosotros, qué pensáis?

Fuente: motosan.es

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